Protagonistas
Continuamos con la serie de entrevistas exclusivas a referentes de la industria

Vinos argentinos ¿de terroir o globalizados?

Por Marina La Forgia

Walter Gastón Bressia (h) no es únicamente el hijo del reconocido enólogo homónimo y referencia indiscutida de los vinos de Mendoza. Es un joven que ha decidido continuar en el camino del mundo del vino recibiéndose como Ingeniero Agrónomo en el 2008, trabajando a full en la bodega de su padre y además haciendo sus propias experiencias personales.
 
En el año 2009, por ejemplo, tuvo la oportunidad de hacer una vendimia en California, en la bodega de Paul Hobbs, lo cual le permitió abrir sus conocimientos y ver como se trabaja en otros países referentes.
 
Me pareció oportuno conocer su opinión joven y renovada sobre este binomio que he venido presentando en esta serie de entrevistas: vinos de terroir vs. vinos globalizados. Y les confieso que no hay nada que me resulte más placentero que cruzarme con gente joven haciendo las cosas con implicación, pasión y ganas. Los invito a descubrir una interesante visión del vino argentino, hacia donde se encamina y cuales son a su criterio las alternativas y tendencias. Calidad internacional, mayor variedad e indicaciones geográficas definidas y reglamentadas forman parte de su abanico de propuestas.
 
¿Podríamos decir que la elaboración de vinos tomando en cuenta el concepto de terruño es una tendencia mundial para poder competir en una industria cada vez más atomizada?

Walter Bresia (h): El consumidor de vinos actual posee un nivel de concomimiento y experiencia superior quizás al de hace años atrás debido a que se ha interesado personalmente, como si fuera un desafío, en aprender cada vez más en profundidad el producto que degusta. Es curioso y observador. Me parece que es muy útil seguir apostando a los vinos de terroir y también continuar el camino de poder brindar mas información al consumidor final para que él mismo siga avanzando en su experiencia y descubriendo nuevos productos ya sea por medio de las contraetiquetas, de las paginas web, en las ferias, por fotografías, o cualquier otra alternativa adecuada para mantener siempre un canal de comunicación. Por otro lado el hecho de que haya tanta variedad de nacionalidades, regiones, localidades y etiquetas le permite a uno poder abrir el abanico de novedades para conocer y mantener vivo el espíritu de la búsqueda, la actualización y la curiosidad para que no se acaben las alternativas y para estar dispuesto a sorprenderse con un producto único que no se había tenido la oportunidad de degustarse con anterioridad, sin prejuicios ni preconceptos.

¿Como definirías a la profesión del enólogo actual? Un artista, un mediático, el mejor vendedor de la bodega? Entre Itinerantes, tradicionales, innovadores, ¿cual prefieres?

W.B. (h)  Un enólogo de vanguardia requiere de muchas cosas, conocimiento técnico como condición fundamental, experiencia en cuanto a estilos de vinos de distintas partes del mundo, conocer cómo se está trabajando en otros lugares, zonas de producción, clima, ambientes, etc. En fin la idea es conocer lo mas en profundidad posible la región en dónde uno esta elaborando y también conocer el rumbo de la industria en otros países y regiones. Son fundamentales las nuevas tendencias, formas de trabajo, estilos de vanguardia y sobre todo conocer los gustos del consumidor. Entre todas estas cosas creo que un enólogo lleva consigo un poco de cada cosa, debe ser artista para imaginarse el estilo de vino que le gusta a él y también su consumidor, buen técnico para mantener en crecimiento la calidad de sus productos, mediático para vender sus imagen y producto, y gran empatía con sus consumidores.

Bajo las mismas condiciones (técnicas, geográficas, materias primas, etc), ¿pueden hacer el mismo vino un enólogo local y uno internacional? ¿Por qué?

W.B. (h)  Al hacer un vino el enólogo transfiere parte de su estilo personal. Por ello creo que no es posible llevar a cabo dos productos iguales partiendo de diferentes personalidades, doy por entendido que esto no significa que uno sea mejor o peor que el otro, sino simplemente me refiero que los vinos van a ser definitivamente diferentes. Cada enólogo lleva consigo vivencias, experiencias y oportunidades que hacen que su personalidad sea única y por sobre todas las cosas individual. En cuanto a lo local o internacional, considero quizás que un enólogo local puede estar mejor adaptado a las determinadas situaciones y/o condiciones macro y micro económicas de su país y es posible que en algunos casos puedan transformarse en ventajas competitivas.

¿Existe realmente el concepto de “estilo internacional”? Si así fuera, ¿favorece o perjudica a la industria local?

W.B. (h)  Personalmente creo que no hay definido un estilo internacional de vinos, aunque si me parece correcto hablar de una calidad internacional que debemos respetar si queremos seguir avanzando en el mercado externo. Hay ciertos parámetros que rigen las técnicas de producción para mantener los vinos sanos, equilibrados y atractivos. Son estilos exitosos que se logran de acuerdo al terroir de cada país, a cada región de producción.

Si hablamos de vinos argentinos: ¿Hacia donde se encaminan? ¿A diferenciarse por su terruño - para convertirse en únicos -  o a globalizarse para ganar más mercados?

W.B. (h) Los vinos argentinos, así como los vinos del nuevo mundo, creo que se perfilan a varietales con Indicación Geográfica de procedencia, para acercar al consumidor más en detalle a nuestras zonas de producción, a nuestras diferentes y diversas regiones y también darle la posibilidad única que tenemos como país de poder producir vinos de diferentes latitudes y cada uno con su impronta propia, con su estilo y orgullosos de su origen.Argentina tiene mucho para ofrecer al mundo en cuanto a nuevos varietales y regiones por lo que es fundamental el hecho de comunicar y poder acercar al consumidor acerca de nuestras potencialidades y aumentar el abanico de posibilidades a los clientes en cuanto a oferta de variedades para no encasillarnos solamente en el sloganMalbec de Argentina. Debemos sorprender con productos novedosos.

¿Le conviene al vino argentino “internacionalizarse”?

W.B. (h) Me parece que el camino que esta haciendo Argentina en el mercado internacional de vinos está muy bien y debemos continuar con la misma tendencia. Seguir avanzando sobre la exposición de nuevas regiones productivas, haciendo conocer nuevas variedades, pero también apostando al reconocimiento de Argentina como país productor confiable y de calidad, manteniendo vanguardia, estrechando vínculos con los clientes, conocer cuáles son sus inquietudes y expectativas acerca de nuestros productos, seguir comunicando nuestras actividades para que seamos una vidriera al mundo y continuar abriendo nuevas posibilidades y mercados. No dejar de ser consistentes en calidad y tratar de subir un escalón año tras año para que en un futuro cercano seamos uno de los referentes internacionales en calidad y precio. En este camino, no se debe perder de vista nuestra personalidad, potencialidad y lugar que hemos ganado dentro de los países del nuevo mundo.

¿Deberían los vinos argentinos seguir definiendo su personalidad bajo los parámetros de los consultores internacionales? ¿Existe un riesgo de estandarización o es imposible hacer dos vinos iguales?

W.B. (h) Debemos seguir defendiendo nuestra identidad pero también aseguro que los consultores internacionales no son una amenaza hacia nuestras regiones, al contrario.Hay que ver que ellos también son referentes internacionales dentro de la actividad y por lo tanto tienen mucha llegada a sus consumidores, y esto nos permite también una mejor y más eficiente difusión de nuestros productos y regiones en distintos ámbitos internacionales. Los consultores internacionales tienen una visión quizás un poco mas acabada de las tendencias mundiales dado que están más empapados de las situaciones particulares en cada país. Es muy bueno que hoy en día podamos contar con asesores de tamaña experiencia y trayectoria que apuestan a nuestro país con su nombre y también aprovechar la gran posibilidad de conocer el estilo personal de cada uno para comprender sus vinos y tendencias.

¿Podemos hablar de “vinos de terroir” argentinos, o sudamericanos? ¿O es extender demasiado el término bordeándolo con el concepto “globalizado”?

W.B. (h) Creo que sería muy acertado por el momento hablar de vinos de terroir argentinos solamente para mantener intacta nuestra identidad y no dar lugar a duda que los vinos reconocidos internacionalmente se producen en Argentina.Ha costado ganar nuestro lugar dentro del mercado internacional y no me parece bien diluirlo o quitarle fuerza con el slogan de vinos de terroir sudamericanos. De hecho todavía nos queda mucho camino por recorrer, y debemos seguir haciendo nuestra marca propia y trabajar siempre con el objetivo fijo de ser referentes mundiales en cuanto a vinos de terroir, de nuevas ofertas varietales, nuevas tendencias y no perder el foco de la calidad.

Para Walter Bressia (h) la premisa básica, la palabra clave es “calidad”. Ya que por este concepto la gente elige y recomienda. Calidad parece estar relacionada con terruño, con regiones, con trabajo a conciencia y esfuerzo individual. “El mercado de vinos es individual y selecto con lo que no es compatible con el concepto de globalización. No es un mercado de consumo masivo en donde los productos deban salir exactamente iguales unos con otros, producción en serie bajo estrictas normas; al contrario es un sistema de producción flexible en donde se priorizan valores, gustos, tendencias, deseos, necesidades y fundamentalmente que el trabajo en la mayoría de los casos lo hacen personas con sus sentimientos, problemas y satisfacciones y no máquinas a escala industrial. Inclusive partimos de que cada cosecha es objeto de diferenciación y seria ilógico llegar a pensar que los vinos van a ser iguales todos los años, con los mismos aromas y sabores”, concluye.

Marina La Forgia- Corresponsal en Canadá
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