Anaquel

Historia de un placer dorado

Y que mayor placer que un vaso ancho, con o sin hielo, de la dorada bebida, reconfortante y exquisita, el Whisky. Estamos de acuerdo, a todos nos gusta pero ¿sabemos qué es, donde nació, como se bebe?
 
En realidad es un aguardiente de cereal, es cierto, pero es mucho…mucho más. Un destilado cuya creación se disputan Irlanda y Escocia. Un espirituoso nacido de la conjunción casi mágica del agua pura, la cebada, la turba y el aire marino. Los escoceses dicen y afirman que la alta calidad de sus espirituosos se debe al agua de los manantiales. Lo mismo dicen los irlandeses que se adjudican la creatividad del espirituoso al que llama Whiskey. Ambos sin embargo están de acuerdo que la mejor forma de beberlo es solo o con cubitos, hechos con aguas puras, si es posible, llegadas de los manantiales de las zonas de origen de los Irish y los Scotch.

Dicen en Irlanda que fueron los monjes católicos y sobre todo Saint Patrick, quienes crearon las destilerías, gracias a la enseñanza que recibieron en la forma de manejar los “alambiques”, de los árabes y los egipcios. La discusión es inacabable, los beneficiados somos los consumidores.
 
Hay algunas diferencias entre los diversos whisky, según su elaboración. En Irlanda no suele usarse turba y además se procede a una triple destilación. Y se origina desde la cebada no malteada. Estas condiciones, sobre todo la triple destilación, hacen que los whiskey sean en su nacimiento muy fuertes con un 80% de alcohol, tanto que por ley deben rebajarse con agua (purísima de los manantiales irlandeses) hasta el 63% de alcohol. Y se debe a esta condición que no necesitan envejecer tantos años para lograr altas calidades, siendo lo ideal desde unos siete años. Entre las marcas más famosas esta Jameson (desde 1780), cuyo mayor exponente es el “12 años”. Los descendientes del fundador John Jameson han seguido con la tradición y continuado con las viejas recetas del fundador, como el añejamiento en toneles que han contenido Jerez, llevados desde España, siendo este Whiskey uno de los principales del mundo. En la antigua destilería de Midleton, cerca de Cork, que actualmente funciona como Museo, existe aun el mayor alambique del mundo, con una capacidad de 143.872 litros.

Los Whiskey irlandeses son  elegantes, suaves y delicados. El Jameson lo distribuye en Argentina la empresa Pernod Ricard.

En Escocia la destilación se hace dos veces y para su materia prima se utiliza la turba que es abundante.  Al parecer la calidad  de los scotch tiene en realidad desde tiempos lejanísimos la base en un saber que combina cuatro pilares: turba, alambique, envejecimiento en barricas y los blends o mezclas.

La turba se utiliza para la transformación de la cebada en malta mediante el Secado. Su humo trasmite a los cereales aromas determinantes de la personalidad de los whisky escoceses. El otro pilar, es el Alambique para el destilado. El alambique, para lograr una bebida de excelencia debe tener forma ya establecida, como tamaño, altura del “sombrero”, longitud y curvatura del “cuello”.

La Crianza encierra el intercambio entre la madera, el alcohol y el oxígeno y es un secreto muy bien guardado. Finalmente la Mezcla de alcoholes de distintas procedencias es la culminación que da  personalidad a cada whisky

Uno de los más conocidos y famosos es el Grant´s: Se cuenta que William Grant elaboró su primera gota dorada de whisky hace 125 años, en 1887. Fue allá en Glenfiddich, Escocia. Pero en realidad su triunfo total fue el resultado de su lema: “Stand fast “(mantente bien!) Porque su primer negocio sufrió un revés ante la bancarrota del principal cliente -Pattison Limited-, distribuidor de los blends de esa época. Sin embargo William al frente de su familia decidió seguir  elaborando y comercializando su propio blend, el que había creado personalmente.

La bebida dorada creada por Grant triunfó sobre dos guerras, la prohibición y la Gran Depresión de los Estados Unidos. Luego de la Segunda Guerra, la empresa adoptó una botella diferente para su bebida, de forma triangular. El éxito acompaña desde entonces al whisky que recientemente obtuvo importantes distinciones a nivel mundial en el importante Scotch Whisky Master Awards 2012. Dos medallas de oro por sus dos variantes: el Grant’s 12 Year Old (blend terminado durante un período adicional en barriles de roble americano) y el Grant’s Ale Cask Finish, whisky escocés terminado en barriles de cerveza. La empresa obtuvo el  “Master Awards” por el ultra-premium Grant’s 25 Year Old y por el más joven Grant’s 18 Year Old.

El whisky de alta calidad es, sin duda, una de las bebidas más exquisitas, un verdadero placer!