Vinos & bebidas


El cine y la coctelería

El vínculo entre el cine, las series de TV y la coctelería, data de muchos años y hoy es una tendencia que se mantiene vigente a través de relatos conjuntos que emocionan. El cine, como pasó en USA con el vino allá por los setenta, ha revitalizado y ayudado a que los clásicos cocteles, vuelvan a ser los más pedidos en los bares, nos dicen desde la empresa tradicional en el tema Campari. Y la nota que nos han enviado para Vinosyco, prosigue: Hay secuencias, tramas y personajes que se recuerdan con una copa en la mano. La coctelería fue centro de atención en varias series y películas, lo que permite a quien los bebe, transportarse instantáneamente a su escena favorita. La mismísima Marylin Monroe en "Con faldas y a lo loco" de 1959, improvisa unos Manhattans en una bolsa de agua caliente. Un clásico a base de whisky y vermut rojo que no pasa de moda y recuerda a la rubia despampanante.
 
El Vesper Martini "agitado, pero no revuelto", es la bebida mítica del agente James Bond 007, que así lo pide siempre en sus exitosos films. Desde el primero, encarnado por Sean Connery hasta Daniel Craig, no hicieron más que tentar a millones de consumidores a probar el cocktail que les permitiera sentirse un agente secreto, aunque sea por el tiempo que dure la copa. La coctelería y los bares son también un sello de las películas de Quentin Tarantino, como el lugar en el que empieza y termina "Pulp Fiction", el que tiene la pista en la que bailan los personajes de Uma Thurman y John Travolta, o el bar de Okinawa al que llega ella en Kill Bill, el rutero de "Deathproof ". Y también la taberna de "Bastardos Sin Gloria" son sólo algunos ejemplos. Del mismo modo, films taquilleros como "Érase una vez en América" y "Los Intocables", pusieron a la bebida en tiempos de la ley seca, en boca de los espectadores. Más cercanos recordamos la película "Cocktail", donde Brian Flanagan (Tom Cruise), un ambicioso y talentoso camarero que recrea en una escena un gran espectáculo con botellas, fue un suceso que traspasó la pantalla y potenció la industria gastronómica y coctelera en una época difícil de EE.UU.
 
Las marcas por su parte, entendieron el fuerte vínculo entre coctelería y cine y lo convirtieron en su fuente de inspiración. Campari, la marca líder en aperitivos (y en Argentina la bebida del mismo nombre fue y es súper tradicional, con soda, con naranja o como sea), tomó esta película como un hito clave en la coctelería y lanzó su campaña #EsUnCocktail, protagonizada por el bartender Tato Giovannoni. "Para la época en que se estrenó la película Cocktail, EE.UU ya se había encargado de dar vida a la coctelería y había hecho reinar la figura del bartender en el mundo", sostiene Mariano Maldonado, Director de Marketing de Gruppo Campari y agrega "Cocktail muestra a la coctelería como un trabajo donde encontrar un destino y cumplir sueños; y un escenario de seducción. Hoy, Tato es el Tom Cruise de Campari". Además, la cortina musical de la campaña es la emblemática canción de la película: "Kokomo" de The Beach Boys.
 
Con el correr de los años fueron las series las que consolidaron el posicionamiento de la coctelería clásica como tendencia.
 
Sarah Jessica Parker impuso el Cosmopolitan en "Sex and The City". Con vodka, triple seco, zumo de arándanos y lima recién exprimida. La combinación, afirman, que es ideal para que las fanáticas que suelen ser mujeres de pensamiento independiente, puedan revivir cada escena y sentirse dueñas de un estilo único.
 
Don Draper, protagonista de "Mad Men"”, pide Old Fashioned una y otra vez durante las siete temporadas. Esta bebida, a base de whisky, fue también un ingrediente de culto en la película "It's a Mad Mad Mad Mad World" (1963). Y siguen los ejemplos. Desde Tyrion Lannister de "Games of Thrones" hasta Saul Goodman de "Better Call Saul", abundan las escenas de los protagonistas con su bebida preferida en la mano, así como el místerioso licor que Poussey Washintong prepara a escondidas de los guardias de la prisión dentro de una bolsa en "Orange is the new black". Y es así que a través de relatos legendarios y personajes creadores de escenas icónicas, la industria audiovisual fortaleció la vuelta de la coctelería clásica a las barras, llevándola a otro nivel. Pueden nombrarse muchísimos ejemplos que demuestran que el vínculo "coctelería-ficción", queda marcado en la mente del espectador; recreando sensaciones y recuerdos capaces de convertir a la simple experiencia de pedirse un cocktail clásico en un bar, en la escena favorita de una gran serie o  película.