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¿Se puede comer bien, rico y sano?

Mejorar y conservar nuestra salud no quiere decir comer mal o insípido. Nada más lejos de nuestra idea, que tendemos al disfrute de un buen plato. Pero pensamos que la calidad y el sabor de una comida gourmet, sencilla o cotidiana, mejora si nos atenemos a utilizar los buenos productos de temporada, que nos brinda la naturaleza y que además son más baratos, porque abundan.  Acerca de este tema reproducimos una nota del el Dr.Christian Leiva, Director del Centro Médico de Posada del Qenti. (MP: 31.209/1)
 
"Los hábitos alimenticios actuales promueven el mercado de alimentos industrializados, alterados artificialmente para preservar su conservación. La consecuencia es la alteración significativa de la calidad de los alimentos y por ende, de la salud de las personas. El procesamiento industrial afecta sustancialmente a los principales alimentos, privándolos de nutrientes fundamentales y además agrega sustancias indeseables, siendo la fibra una de las víctimas principales en los procesos industriales  de refinación".
 
"Se trata de un moderno estilo alimentario industrializado que dicta el ritmo del mercado de los alimentos en el mundo y que genera las bases de un desorden sistemático, que afecta gravemente nuestra función metabólica y a todo el organismo en general", comenta el especialista argentino.
 
La inclusión de estas sustancias en los alimentos, sumado a la proliferación de las industrias de comidas rápidas han generado que el sobrepeso tenga hoy un índice de mortalidad parecido o mayor que el ocasionado por las enfermedades relacionadas con el tabaco. "Hoy en día, entre las 10 enfermedades que provocan más muertes en el mundo (enfermedades cardíacas, cáncer, diabetes, afecciones renales y hepáticas entre otras) la mayor parte tiene un denominador común: la mala alimentación y el sedentarismo, que producen sobrepeso y obesidad" agrega el Director Médico.
 
Esta industria produce, por ejemplo en EEUU, más del doble de las calorías que sus ciudadanos necesitan.
 
Alimentos enlatados: "Con el fin de preservar su sabor y textura, casi la totalidad de los alimentos enlatados contienen altas concentraciones de sal como conservante, lo que los vuelve opciones no recomendables, sobre todo para los hipertensos" afirma Leiva. Lo mismo en el caso de los vegetales procesados como son los purés o cremas de verduras en sobre.
 
Frutas enlatadas: "Todas estas versiones industriales contienen conservantes en base a la sal y al azúcar. En el caso de las conservas de frutas, cuentan con azúcar agregada o jarabe de glucosa, transformando la fruta en un verdadero almíbar pobre en fibra y nutriente" comenta. Las glaseadas (frutas confitadas) poseen jarabes que las vuelven mucho más dulces de lo que realmente son. Estos alimentos son muy perjudiciales para los diabéticos.
 
Pan: "En nuestro país se consume más el pan de panadería, que el envasado (moldes). Sin embargo hay que saber que se trabaja con premezclas de harina que contienen altas concentraciones de conservantes, sal y emulsionantes, por lo que se recomienda limitar el consumo de pan, siempre prefiriendo las versiones integrales y caseras" puntualiza el especialista.
 
Aderezos y snacks: "Las mayonesas y productos similares contienen muchos aditivos. El kétchup no reemplaza la salsa de tomates, de hecho es una versión que contiene sal, aditivos y conservante y poco valor nutricional" resalta. Los snacks (papas fritas, palitos salados, etc.) contienen mucho sodio y generan una conducta adictiva.
 
De acuerdo con Leiva, una forma muy común de conservar los alimentos es someterlos a una alta congelación, sin embargo, algunas bacterias sobreviven en alimentos congelados durante algunos meses incluso. Las frutas y los zumos conservan algo de vitamina C durante el congelado, pero las verduras la pierden. La Posada del Qenti, ofrece charlas y conferencias para lograr la  incorporación de nuevos hábitos de vida y privilegiar el consumo de productos naturales de estación, para favorecer una alimentación más saludable. "Nuestra función metabólica trabajará más eficientemente, nuestro sistema inmunológico se revitalizará, y evitaremos el riesgo de contraer muchas enfermedades" concluye el Dr. Christian Leiva