Anaquel

Diario de Viaje Buenos Aires-California

Disfrutar un país, un lugar, con amigos y familares muy queridos y afines en gustos es un doble placer. Y este es el caso de nuestro viaje a California. Desde el vamos, los dueños de casa –gourmets y winelovers- una conjunción de argentina & norteamericano, nos recibieron con  una espléndida cocina adecuada al sabor de los vinos que el dueño de casa atesora. Y comenzamos a formalizar los planes que previamente imaginamos. Una ruta del vino a medida. Y una fiesta de sabores en la casa (Mel&Mora House).
 
Santa Ynez 
De Ventura a Santa Ynez recorrimos un bello camino, bordeado por paisajes donde se alternaban sierras altas y mar. Paramos a tomar unas fotos en el famoso  Hitching Post II Bar de la pelicula Sideway protagonizada en el 2004 por Paul Giamatti y Thomas Haden Church. Pero no pudimos entrar y beber la copa de Pinot Noir o de Merlot que imaginamos porque estaba cerrado hasta las 4pm.

La próxima parada – ya en el Valle de Santa Ynez - fue en un pueblo de cuento, Solvang … y nos sentimos por un rato en el centro de Europa, mágicamente trasladado a Californa. Solvang es un pueblo centenario que ha conservado intacta la estructura edilicia que le supieron dar sus fundadores dinamarqueses. Pero además de sus casas y negocios, flores y colores donde prima el azul, la cultura escandinava florece en aromas a chocolate, panes, dulces confituras que llenan el aire y que se pueden disfrutar en las bakeries o en los restaurants y típicos cafes europeos.
 
Además, no en vano estamos en un valle de cultura vitivinícola y por lo tanto no podían faltar las vinotecas. Elegantes, adecuadas al entorno, donde se pueden degustar una serie de muy buenos vinos locales a precios razonables. Entramos en varias y nos detuvimos en #Carvintas Winery#, una vinoteca-bodega filantròpica, que une el placer de los blends a la labor en pro del bienestar de los animales, en este caso los perritos. Las etiquetas de sus blends son dibujos basados en fotgrafìas de diferentes razas. El Tasting de cinco blends costaba razonablemente u$s10.

Los viñedos de la zona estàn situados bastante cerca del mar, lo que redunda en una diferencia en relación con nuestros vinos de los terroirs montañosos.

Probamos un Pinot Grigio Santa Bárbara County cosecha 2009 bueno, semejante a los argentinos en sus sabores y acidez (u$s 20); luego un liviano en color y sabor Tempranillo NV Barbera Rose, frutal y verainiego (u$s 20).

Seguimos con un Blend que me encantò, Bandit’ s Blend 2011 a base de Grenache, Barbera, Merlot y Petit Verdot de Santa Barbara, con color intenso y aromas y sabores a frutas negras, a cherry, algo de tostado cayena. Para la guarda hasta el 2017 (u$s 27,50) 

A continuación nos sirvieron un varietal Barbera 2006 Santa Bárbara County, sabroso pero muy liviano, en color y sabor-. En nariz frutos negros, toque mineral y según la curiosa descripción de la bodega, en boca sabía a marshmallow y pimienta negra. (u$s 30) Y por último un muy buen Petit Syrah 2008 Santa Bárbara County, sabroso, aunque liviano, con aromas a dark cherry, recuerdos de vainilla y algo de tabaco y en boca, frutas ngras y dejos de violeta. En la vinoteca lo aconsejan bueno para maridar con platos especiados y con chiles (u$s30).