Anaquel

La Isla Demarchi, Eva Perón y mi papá

Al escuchar a la Señora Presidenta mencionar a la Isla Demarchi – cuando presentó el nuevo proyecto del Polo Audovisual - se vinieron en tropel recuerdos imborrables de mi infancia. Recuerdos  muy ligados  a la Isla Demarchi.
 
La mayoría de los argentinos, hoy en 2012, no tenía noticias ni siquiera de su existencia antes del discurso de Cristina Kirchner. La Isla está en el extremo sur de Puerto Madero. “Allí se encuentran varios astilleros, depósitos portuarios y la Central Costanera. Oficialmente, es parte del barrio de La Boca”.

Pero veamos la historia:  A partir de 1943 se crearon en la Isla Demarchi, las Escuelas de Aprendices, ya que en función del impulso dado por ese entonces a la fabricación de embarcaciones fluviales, era  necesario ”contar con operarios especializados en oficios de taller, de obradores y de astilleros, así como embarcados adiestrados en máquinas y en labores de cubierta”. Por lo tanto se crearon  cinco  escuelas que funcionaban diseminadas así: en  Isla Demarchi (Nº l), Rosario (Nº 2), Paraná (Nº 3), Concepción del Uruguay (Nº 4) y Corrientes (Nº 5). Los aprendices, al término de su plan de estudios, eran  incorporados al plantel efectivo, constituyéndose así en una adecuada dotación  de personal  especializado.
 
Y aquí vienen mis recuerdos. En 1950, las Escuelas pasaron a la Administración General de Puertos a y la Flota Fluvial. Mi padre, Manuel Córdova Alsina, de larga trayectoria en el Ministerio de Obras Públicas. se hizo cargo, partir de entonces, de estas Escuelas que dependían del MOP. Las Escuelas fueron  un orgullo para todos por la excelente preparación de los alumnos – técnica, humana e intelectualmente - y la calidad de los profesores. Cada una de las cinco sedes tenía una especialidad y llenaban una necesidad en la acción de la actividad fluvial de Argentina.

La anécdota con la Sra Eva Perón fue la siguiente:

Durante un acto oficial, la Sra de Perón se interesó por la labor de las Escuelas de Aprendices y Córdova Alsina la invitó a que las visitara en el momento en que ella quisiera. Eva Perón aceptó y al día siguiente mismo se presentó en la Isla Demarchi. Su impresión fue excelente e inmediatamente solicitó que estas escuelas pasaran a depender de la Fundación. Mi padre, con su seria y firme amabilidad se negó, ya que los establecimientos, le explicó, cumplían una función social importante y su evolución y la capacitación de los alumnos cumplía  perfectamente con lo esperado.

El hecho fue el comentario de las autoridades del Ministerio de Obras Públicas, incluído el Ministro Pistarini. Una nota de la Sra Eva Perón confirmó que las Escuela quedarían en el MOP, porque “estaban en buenas manos”.

En 1955 un golpe de estado destituyó al Presidente Perón y mi papá se quedó sin trabajo…. Pero esa es otra historia

Cristina Córdova